Efecto del azúcar en la salud. Ese veneno tan dulce y lento

By @jemonra (Jesús Mo(n/s)cada)

INTRO: Esto del azúcar…

El azúcar es una importante fuente de calorías en nuestra dieta.  Por si has estado distraído estos últimos años, el azúcar es malo (en cantidad). Lo comprobamos en esta gráfica:

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El consumo de grasa se ha mantenido más o menos estable a lo largo de los años, pero el consumo de azúcar se ha triplicado y las consecuencias han sido terribles enfermedades como: presión arterial alta, hiperactividad, cáncer, diabetes del tipo 2, Alzheimer… además de obesidad. (eldiario.es)

No toda la culpa era nuestra, ya que la industria alimentaria estaba empeñada en que las grasas eran las culpables de todas estas enfermedades (luego veremos por qué). Pero sí que nos repercute a nosotros.

Según la OMS, España es uno de los países de la Unión Europea con más consumo de azúcar (90 gramos al día, unos 11 sobrecitos al día). Pensarás: “¿de dónde viene tanta azúcar, si solo me como algunas chocolatinas al día?”. Ese azúcar viene de los productos que no consideramos dulces como, por ejemplo: una cerveza sin alcohol con 10,23 g de azúcar, un bote de tomate frito con 16 g de azúcar, un Actimel con 11,5 g de azúcar… (sinazucar.org) Todos los productos que te imagines tienen azúcar.

“Pero ¿cuál es el problema? Nos olvidamos del azúcar y ya está”. Ojalá pudiéramos. El problema es que el azúcar a tu cerebro le gusta mucho. Los mecanismos que provoca el azúcar en el cerebro son parecidos a los que provocan las drogas. Se ha observado que en ratas de laboratorio se produce una descarga de dopamina y acetilcolina en el núcleo accumbens, el centro de placer del cerebro, exactamente igual que la cocaína (eldiario.es). ¿Estamos ante una nueva droga? ¿Un nuevo veneno?

¿Cuánto azúcar hay en los alimentos que compramos día a día?

Una cosa está clara, el consumo de azúcares se ha disparado en los últimos años, hemos pasado de consumir 3-5 kg de azúcar en el siglo XVIII a los cerca de 70 kg en la actualidad. En la siguiente gráfica observamos la evolución del consumo de azúcar en Reino Unido y Estados Unidos.

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Como decía, no es tanto el uso consciente que hacemos de este nutriente (por ejemplo, cuando echamos una cucharada de azúcar al Cola Cao), sino la presencia de este nutriente en los alimentos habituales. Pero ¿cuánto azúcar tienen los alimentos procesados?

Por lo general, los “azúcares añadidos” son aquellos utilizados como ingredientes en alimentos procesados (bollería, galletería, pasteles, refrescos) y en otros de los que ni sospecharías (salsas preparadas, embutidos…). En ocasiones los “azúcares añadidos” se ocultan con denominaciones más o menos evidentes, por ejemplo: además del azúcar blanco se incluyen el azúcar moreno, el integral, el jarabe de maíz, la fructosa, la miel, la melaza, la dextrosa, la dextrina…

A la hora de cuantificar los denominados “azúcares añadidos” no se incluyen aquellos presentes de forma natural en el alimento. Por ejemplo, no son “azúcares añadidos” la lactosa de la leche o la fructosa de la fruta ni los edulcorantes o los sustitutos de los azúcares.

Entonces, ¿cómo sabemos cuánto azúcar tiene un alimento? Antes de nada, para que seamos más conscientes y no nos suene a chino, en vez de en gramos lo vamos a indicar en cucharaditas. Una cucharadita de azúcar de mesa granulado contiene 4,2 g de azúcar. 100 g de azúcar son 23,8 cucharaditas de azúcar. Vamos a ver esto con un ejemplo:

¿Cuántas cucharaditas de azúcar hay en 15g de miel (típica monodosis)?

En 100 g de miel hay 82,12 g de azúcar… así que en 15 gramos de nuestra monodosis de miel habrá 12,31 g de azúcar, casi tres cucharaditas de azúcar.

Otro ejemplo lo tenemos en la Nocilla. Cuando leemos su lista de ingredientes, el primero de todos, el más abundante es el azúcar. Los tres ingredientes del eslogan ¡no llegan a sumar más del 15% de la composición! En cambio, el azúcar y las grasas vegetales suman cerca del 87% de su composición. Un tarrito pequeño de Nocilla suele tener unas 4 cucharaditas de azúcar. Para más información sobre la Nocilla y su cantidad de azúcar: http://estonoescomida.com/leche-cacao-avellanas-y-azucaaaaar/

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Las galletas integrales, super-sanas, light, con fibra de arce del sur, digestivas, fitness, cuerpo esbelto, vegetales… son otro ejemplo. Al leer sus ingredientes, el azúcar es si no el ingrediente principal, uno de los primeros y seguro que es el equivalente a más de una cucharadita.

Es sorprendente el azúcar de los alimentos que ni sospechábamos. Y claro, si al fin y al cabo estamos consumiendo y consumiendo azúcar (consciente o inconscientemente) ¿nos volvemos adictos? (juanrevenga.com)

¿Hay alimentos (entre ellos el azúcar) tan adictivos como la droga?

Es un debate de hace tiempo en el que se suele tachar ciertos alimentos causantes de una adicción similar a la de las drogas. Por ejemplo, las grasas (especialmente saturadas) con adictivos como el glutamato monosódico y el azúcar. De ser así, la adicción a alguno de estos elementos explicaría el incremento de las cifras de la obesidad.

Según la opinión de Juan Revenga, uno de los nutricionistas más reputados de Europa y gran divulgador a través de su web juanrevenga.com, estas comparaciones son desproporcionadas. Afirma esto basándose en un artículo que concluye que, que determinados alimentos generen adicción hacia ellos es poco probable, y que en cambio, deberíamos hablar de adicción a comer o a la comida.

El artículo ha observado la “adicción alimentaria” en sus dos vertientes (una adicción alimentos concretos o una adicción hacia la comida en general). Las conclusiones han sido dos:

  • La adicción a una “sustancia o alimento dependiente” es escasa.
  • Sí que existen conductas alimentarias adictivas, por lo que al igual que con otros comportamientos, el acto de comer también puede ser observado como un comportamiento adictivo en individuos predispuestos y en circunstancias ambientales específicas.

En resumen, se desaconseja el uso de términos como “adicción al chocolate, al azúcar, a las grasas…” (con las connotaciones del término adicción) al haber pocas evidencias científicas para establecer estas relaciones. En lugar de esta terminología deberíamos reconocer la “adicción a comer”.

En este vídeo observamos cómo afectan ciertas sustancias (entre ellas las drogas) a nuestro cerebro provocando diversas reacciones, el circuito de recompensa cerebral:

(juanrevenga.com)

Por otro lado, el jefe del servicio de salud de Ámsterdam, Paul van der Velpen, afirma que “el azúcar es la droga más peligrosa de los tiempos y aún puede conseguirse en cualquier lugar”. “Así como el tabaco y el alcohol, el azúcar es en efecto una droga. Existe un papel importante para el gobierno: el uso de azúcar debe ser desalentado. Y los usuarios deben estar informados sobre sus peligros”, escribió Velpen en el blog oficial de salubridad. (ecoosfera.com)

 ¿Es el azúcar veneno?

Como hemos visto, la opinión está dividida. Hay quienes lo criminalizan y quienes lo santifican. Según nuestro querido amigo Juan Revenga ni una cosa ni la otra, opinión que comparto. La bondad o maldad de los alimentos vendrá marcada más por la frecuencia y cantidad de uso que hagamos de ellos que por el alimento en sí. Considerar el azúcar veneno sería caer en “la falacia de catalogar los alimentos en buenos y malos”. Simplemente el azúcar se vuelve veneno si lo tomamos en exceso.

Pero claro, en la actualidad tenemos una sobreabundancia de alimentos que incorporan el azúcar en su composición de forma masiva (como es el caso de los refrescos, de los que después hablaremos). Quizás se considera el azúcar como veneno porque no la tomamos de otra forma que en grandes cantidades.

Existe una especial sensibilidad con este tema, hasta tal punto que determinados productos tienen vetada su presencia en colegios y centros educativos. En España contamos con un Documento de consenso sobre la alimentación en centros educativos.

Quisiera terminar este apartado con una sabia frase que, si la lleváramos grabada en la mente, más de una compañía productora de productos azucarados se iría al garete. No comas mucho de aquello que necesita de publicidad para venderse. (juanrevenga.com)

“Provoca enfermedades… pero no mata ¿a qué no?”

El tabaco mata y el alcohol también, por supuesto. Pero… ¿y las bebidas azucaradas? Pensarás: “también”, pero nunca hasta la fecha te lo han dicho con cifras claras, con cifras que asusten.

Según datos de la OMS, el consumo de tabaco mata a más de 5 millones de personas al año en todo el mundo y a más de 600.000 fumadores pasivos. El alcohol mata a 3,3 millones de personas al año en todo el mundo.

El no tan reciente estudio Estimated Global, Regional, and National Disease Burdens Related to Sugar-Sweetened Beverage Consumption in 2010 (Estimaciones mundiales, regionales y nacionales de la morbilidad vinculada al consumo de bebidas azucaradas en 2010) afirma que de forma global se puede atribuir al consumo de bebidas azucaradas cerca de 184.000 muertes al año (conocidas las anteriores cifras, puede que estas te resulten ridículas, pero no hay que perderles el respeto);

  • 133.000 por diabetes.
  • 45.000 por enfermedad cardiovascular.
  • 6.450 por cánceres.

Se afirma que el consumo de este tipo de bebidas está detrás de cerca del 1,2% de todas las muertes por diabetes, por enfermedades cardiovasculares y por cáncer de todo el mundo.

Para comprender estas cifras, recordamos que hablamos SOLO de muertes atribuidas al consumo de bebidas azucaradas. Además, este estudio está centrado SOLO en la población adulta, mientras que estos son productos cuyos consumidores destino son los niños y adolescentes. (juanrevenga.com)

El Powerking tan común entre los jóvenes de la Línea es uno de las bebidas azucaradas con más azúcar del mercado. Su cantidad de azúcar oscila entre los 25 g por lata, pero el peor dato, a mi entender, es que 3 unidades cuestan 1€.

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Defensa y mentiras sobre el azúcar

Las productoras de alimentos con azúcares no son tontas…

Hace unos cuantos años, la OMS se retrató y publicó sus nuevas recomendaciones al respecto de la presencia del azúcar en nuestras dietas. En resumen:

“La OMS recomienda que tanto la población adulta como la infantil reduzca su consumo diario de azúcares libres a un máximo cifrado en 10% de su gasto energético total.”

Pero esto no es nada nuevo, ya se decía antes. Lo nuevo viene a continuación:

Una reducción adicional por debajo del 5% es probable que proporcione beneficios adicionales sobre la salud.”

La información se puede contrastar en la página de la OMS.

Esta recomendación no se aplica a todos los hidratos de carbono, (no se refiere al almidón de un cereal), sino a los efectos de los “azúcares libres”. Estos son los añadidos a los alimentos por los fabricantes (bollería). Por tanto, debes saber que estas recomendaciones NO se aplican al consumo de los azúcares en las frutas o las verduras.

¿Cómo se toma esto la industria del azúcar? Pues no muy bien, en realidad, esta decisión llevaba mucho tiempo haciéndose esperar, y en esta espera han tenido que ver las grandes compañías. El entramado de empresas que funciona con azúcar en alimentación es enorme, y el impacto económico de esta recomendación de salud puede ser muy importante.

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Esto tampoco ha sentado nada bien al Consejo Internacional de Asociaciones de Bebidas (ICBA). Les ha faltado tiempo para decir que “la recomendación de la OMS se sustenta en estudios de calidad científica baja”.

El ICBA está compuesto entre muchos otros por PepsiCo, Coca-Cola, RedBull y otras muchas empresas que venden bebidas azucaradas y edulcorantes, qué casualidad. En este enlace puedes ver los miembros del ICBA.

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Hace poco también hemos conocido la verdad al respecto de la sucia estrategia de la industria alimentaria vinculada al azúcar al publicarse el estudio Sugar Industry Influence on the Scientific Agenda of the National Institute of Dental Research’s 1971 National Caries Program: A Historical Analysis of Internal Documents (Influencia de la industria del azúcar en la agenda del Instituto Nacional de Investigación Dental en el programa Nacional anticaries de 1971: Un análisis histórico de los documentos internos). En esta publicación se muestra las estratagemas por parte de las empresas de azúcares para evitar la reducción del azúcar en las recomendaciones de consumo y por tanto “salvar su negocio”.

El estudio también ha revelado la presencia de feos conflictos de interés (o como se les suele llamar “puertas giratorias”) a partir de las cuales científicos al cargo de la administración sanitaria pasan a ser directivos vinculados a la industria o al revés.

Otro factor que tristemente modifica los resultados de estudios científicos, la financiación. Para que nos hagamos una idea, la variable “financiación” lo cambia todo, explica los resultados más que cualquier otra cosa. Es decir, un estudio financiado frente a otro no financiado puede dar bastante variabilidad. No necesariamente por esto, todos los estudios financiados son tendenciosos. (midietacojea.com)

La industria que rodea al mundo del azúcar siempre ha intentado echar balones fuera en la relación de esta sustancia con la salud. Se han buscado otros actores principales en la epidemia mundial de obesidad, siendo estos el sedentarismo, el consumo de grasa, los malos hábitos alimentarios… entre otros. Variables que por supuesto explican parte del problema. (juanrevenga.com)

El típico discurso de defensa del azúcar…

Vamos a poner un ejemplo de modificación de la realidad que se hace con el caso del azúcar. El texto corresponde a esta noticia. Se trata de un artículo publicado en lainformacion.com titulado “Desmontan los mitos del azúcar y lo recomiendan para cualquier dieta saludable”. En el artículo observamos ciertas afirmaciones que no son del todo ciertas, ¡vamos a analizarlas!

“El azúcar es importante para la dieta de cualquier persona ya que es el principal motor del cuerpo”.

En nuestra dieta no hay ningún producto alimentario que sea importante como tal. Ningún alimento es imprescindible (ni siquiera ningún grupo de alimentos). La frase da a entender que el azúcar es necesario, cuando no solo no es necesario; si no que es contraproducente.

Tampoco es el “principal motor de nuestro cuerpo”. El organismo utiliza tanto hidratos de carbono como proteínas y grasas. En el caso de la glucosa, proviene de muchos alimentos, por lo que obtenerla a través del azúcar es una de las formas de hacerlo. Al ingerir cualquier otro alimento, además de hidratos de carbono, estaremos ingiriendo muchos otros nutrientes que lo hacen más conveniente, como observamos en la siguiente tabla.

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El azúcar no es imprescindible porque la glucosa se obtiene a partir de muchos alimentos de una manera más saludable que a partir de la sacarosa (azúcar).

“Un conjunto de 34 especialistas en nutrición han abordado las controversias que este carbohidrato lleva levantando desde hace años. Muchas veces este producto es penalizado y excluido de las dietas sin ningún tipo de razón por considerarlo un alimento hipercalórico y relacionado con el aumento de sobrepeso y obesidad”.

Este producto es penalizado con razón… su relación con el sobrepeso-obesidad, diabetes, síndrome metabólico e hígado graso.

El problema del azúcar no es que dé muchas calorías (que lo hace) sino cómo son esas calorías. Son “calorías vacías”, porque solo dan energía, pero ningún nutriente más.

“Por ello, un estudio coordinado por especialistas del Hospital de La Paz ha profundizado en la relación del azúcar y la obesidad, la salud dental o la diabetes. La conclusión ha sido clara. Los expertos han desmontado el mito de que este carbohidrato es hipercalórico”.

Ya no solo niegan la evidencia aludiendo a que “hay que investigar más” o “los resultados son controvertidos”; tienen el valor de decir “la conclusión es clara”, afirmando que la gran acumulación histórica de estudios que opinan lo contrario son “un mito”.

Además, decir que un alimento es “hipercalórico” no tiene sentido. Un alimento es “hipercalórico” respecto a otro, no por sí solo.

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Foto: Carmen González Candela

“El estudio está coordinado por las doctoras Carmen Gómez Candela y Samara Palma, ambas de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Universitario La Paz, y se recoge en el ‘Libro Blanco del Azúcar’, una publicación que ya está disponible en formato electrónico”. Afirman también que “puede y debe formar parte de nuestra dieta” en la medida que cada persona lo necesite. Algo totalmente falso, un alimento asociado a estos niveles de enfermedades no “debe” estar en nuestra dieta, ni tampoco lo “necesitamos”.

¡Ups! No han comentado que la persona coordinadora tiene un conflicto de intereses con Coca-Cola. ¡Qué casualidad, se les habrá olvidado a los pobres! (midietacojea.com)

El Libro Blanco del Azúcar

Puedes encontrarlo aquí.

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Es un manifiesto que defiende al azúcar a pesar de los poquitos estudios que existen en su contra; tampoco refleja los conflictos de interés de sus autores, ¡hay que ver cómo estamos últimamente con los olvidos!

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Vamos a seguir desmontado afirmaciones:

“Al azúcar se le suele acusar de ser un alimento altamente calórico y peligroso. Según la doctora Gómez Candela, “el azúcar se comporta como cualquier otro carbohidrato aportando cuatro calorías por gramo y no hay evidencia científica que asocie su consumo con el desarrollo de la obesidad””.

¡Incorrecto! La respuesta de nuestro organismo cambia según el tipo de carbohidrato y de alimento. No todos los hidratos de carbono se comportan igual. El Índice Glucémico no se comporta igual con todos los alimentos.

Si la respuesta al azúcar de un zumo y una fruta no es la misma, qué diferencia habrá entre los hidratos de carbono de un dulce y un garbanzo.

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Índice Glucémico de distintos alimentos

“Bajo su opinión, lo que realmente se relaciona con la obesidad es un balance energético positivo, es decir, con una ingesta energética superior a los requerimientos del organismo, lo que es relativamente frecuente por la falta de ejercicio físico”.

Por supuesto que tomamos más calorías de las que necesitamos. Eso nos hace engordar, pero defender que el azúcar solo contribuye a una pequeña porción de esas calorías obvia un principio fisiológico y metabólico básico, EL CUERPO NO RESPONDE IGUAL A TODOS LOS ALIMENTOS. Si la hipótesis de la señora Coca-Cola fuese cierta, el consumo de alimentos grasos y calóricos como los frutos secos o los aceites estaría asociado al sobrepeso, pero no es así.

“Realmente lo malo no es el azúcar, sino que lo peor es la falta de deporte y otras malas prácticas. El sedentarismo es lo preocupante en la sociedad actual”

El sedentarismo es preocupante, pero no por ello quita al azúcar de la problemática. La obesidad es un problema mucho más complejo que la simplificación de “nos movemos poco”.

“El azúcar, motor del cuerpo humano. El azúcar o sacarosa es un carbohidrato y también un alimento-nutriente presente en la naturaleza, en las frutas y algunas plantas como la remolacha y la caña. Las dos funciones más conocidas del azúcar son las de aportar energía y dulzor a los alimentos, además de contribuir de manera natural a su conservación, favorecer determinados procesos industriales como la fermentación y aportarles cuerpo y textura. Es difícil encontrar, según los expertos, ningún otro ingrediente, que, de una manera única, sea capaz de aportar las mismas funcionalidades sin aportar más calorías.”

Esa manera “única” es la de aportar solo energía sin ningún interés. Ahora veremos que los alimentos distan mucho los unos de los otros. Mirad lo que aporta cada uno frente al azúcar.

AZUCAR:

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Solo energía, nada más. Ahora veamos el arroz.

ARROZ:

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Si nos vamos a un indicador del balance nutricional (que tiene en cuenta los diferentes nutrientes e interés de los alimentos) obtenemos la siguiente puntuación:

AZUCAR:                                                                                                 ARROZ:

Ana Sastre sigue el mismo camino:

“Ana Sastre, doctora en Medicina y académica de la Real Academia Española, considera que el azúcar “es un alimento puro y de fácil absorción en un aparato digestivo humano normal”.

Correcto, pero su rápida absorción y pureza es lo que lo hace perjudicial, es algo malo.

Al margen de patologías concretas como la diabetes mellitus, cuyo tratamiento requiere una ingesta controlada por un especialista, considera que “es una falta de objetividad culpar al azúcar de exceso y cúmulo de grasas en el cuerpo”. Apela al equilibrio y afirma que las necesidades de azúcar, como de como cualquier otro alimento, son fácilmente controlables en una dieta normal adaptada al consumidor.

“La necesidad del azúcar” es algo inexistente. Hay una cantidad diaria orientativa, que se marca para los nutrientes relacionados con el riesgo de padecer alguna patología alimentaria.

La cantidad marcada es para evitar problemas de salud, NO HAY NECESIDAD.

Otra cosa distinta a la necesidad de azúcar es la necesidad de glucosa, aún así ni siquiera es necesario ingerir hidratos de carbono en gran cantidad.

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“El estudio destaca que, como todo alimento, debe controlarse. Cualquier cosa en exceso es mala, y lo mismo pasa con el azúcar. Pero recuerda que la vida debe basarse siempre en salud y placer y el azúcar endulza la vida de toda persona”

Como decía, cualquier cosa en exceso es mala… pero no todos los alimentos son igual de malos en cuanto a posibles excesos. El riesgo, por ejemplo, de comer mucho brócoli no es equiparable al de hacerlo con productos azucarados. (midietacojea.com)

Otra mentirijilla, la Coca-Cola es antioxidante…

Un estudio reciente afirma que se han descubierto efectos antioxidantes en la Coca-Cola (lo tienes aquí). Ha sido publicado en la revista Toxicology Letters por integrantes de la Universidad de Córdoba. Según nos cuentan nuestros amigos de midietacojea.com, es inadmisible.

La siguiente captura de pantalla muestra cómo la UCO lo está difundiendo en su web:

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Pero espera… ¿tendrá algo que ver esta visita institucional de la marca de bebidas a esta Universidad 3 meses antes de la publicación del estudio?

Antes de lanzar tal mensaje, se deberían repasar el resto de publicaciones científicas. ¿Quién no puede pensar ahora que la Coca-Cola no solo es inofensiva, sino que encima ayuda a la salud? Porque este es el mensaje que se da a entender.

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Bastaría con echar un vistazo a publicaciones relacionadas como esta en The Guardian, para darse cuenta de las discrepancias:

Regular consumption of sugar-sweetened sodas might influence disease development, not only by straining the body’s metabolic control of sugars but also through accelerated cellular ageing of tissues,” (Elissa Epel)

No solo se discrepa en otros marcadores de salud, sino en los mismos del estudio. Si no se compara, se corre el riesgo de caer en errores comunicativos y científicos. Tenemos que extraer conclusiones más responsables en este asunto, repasando lo que dicen otros estudios sobre las bebidas azucaradas y la propia Coca-Cola en sí… porque si no, podemos encontrarnos otros muchos estudios con afirmaciones como las siguientes:

  • “El consumo de bebidas azucaradas promueve la ganancia de peso en niños y adultos.”
  • “Nuestro estudio muestra una interacción significativa entre el consumo de bebidas azucaradas y la puntuación de la predisposición genética al riesgo de obesidad y el IMC.”
  • “Los estudios financiados por la industria tienden a mostrar una relación menor entre las bebidas azucaradas y la ganancia de peso, mientras que la evidencia en las otras revisiones está bien fundamentada” Otra muestra más de que iniciativas como Dietética sin Patrocinadores son necesarias para una divulgación de calidad.
  • “Los datos disponibles nos proporcionan una base de evidencia para aconsejar a los pacientes reducir el consumo de bebidas azucaradas.”
  • “Aunando datos, la evidencia de que reducir bebidas azucaradas reducirá el riesgo de obesidad y enfermedades relacionadas como la Diabetes tipo 2 es de peso”
  • “Un alto consumo de bebidas azucaradas incrementa el riesgo de obesidad y diabetes del tipo 2”

                Y un largo etcétera.

El blog midietacojea.com nos da un consejo bastante interesante: no aislar los efectos individuales de los componentes de un alimento. No se puede analizar la leche solo por el calcio, ni al hígado por el hierro. Cada producto alimenticio debe ser valorado en su conjunto.

En este caso, los resultados se han extraído en una mosca. ¿Son esos resultados escalabres a humanos?

Por ejemplo, es plenamente conocido que la vitamina C contribuye al desarrollo de las encías. Pero no podemos afirmar que un caramelo, por tener vitamina C, te ayudará a mantener unos dientes sanos. En este estudio, aunque se avanzase en esta línea de investigación y se descubra que la Coca-Cola puede tener efectos antioxidantes, esos efectos nunca compensarían la contribución que hace esta bebida a la obesidad, enfermedades cardiovasculares… (midietacojea.com)

Otra más, el azúcar mejora nuestra atención…

“Tienes que tomar glucosa para que tu cerebro funcione” … “toma dulces antes de un examen para estar más atento” ¿Cuánto de cierto tienen estas frases?

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¿Un buen desayuno?

A día de hoy, podemos afirmar que las personas con mejor tolerancia a la glucosa tienen mejores puntuaciones en su memoria y responden mejor a la ingesta de las fuentes de hidratos de carbono. La nutrición debe ser estudiada en esta relación, ya que, por ejemplo, el no desayunar o desayunar mal produce efectos negativos en la memoria.

Además de la glucosa por su función de combustible cerebral, se conoce el efecto del agua. Por tanto, la deshidratación supone un factor de riesgo para la caída de las habilidades cognitivas.

Entonces, observamos una relación entre nuestra alimentación y nuestro rendimiento.

Claro está, estos factores dietéticos se vuelven importantes cuando hablamos de nuestro trabajo, estudio, resultados de competiciones y por supuesto exámenes.

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La ingesta de grasa saturada se ha relacionado con la disminución de varias funciones cognitivas como es el caso de la memoria o atención. Esta intervención, que dio una dieta alta en grasa total, obtuvo los peores resultados en los test de función cognitiva.

No solo la grasa saturada se ha relacionado con los peores resultados, la ingesta de azúcar produce a corto plazo pérdida de memoria postprandial (después de comer). También se ha asociado con el deterioro cognitivo, la aparición de enfermedades crónicas o el acné infanto-juvenil.

La combinación grasa-azúcar es, obviamente, más negativa aún… la ingesta de chocolates, dulces, lácteos… también han dado lugar a los peores resultados en test de fluidez verbal y vocabulario.

En resumen, las dietas con altas ingestas de ácidos grasos saturados y altos índices glucémicos producen peores puntuaciones en diferentes test neurológicos.

La dieta es uno de los factores que deberíamos mejorar para mejorar también nuestras habilidades cognitivas, pero, por supuesto, no por comer mejor vamos a ser más listos… ¡Milagros a Lourdes! No hay “alimentos para pensar” ni “alimentos que ayudan a tu concentración”, se trata de seguir una dieta saludable que repercuta de forma positiva en nuestra capacidad de atención, memoria y concentración.

Entonces, estas recomendaciones se resumen en:

  • Más fibra para amortiguar los niveles de glucemia (más frutas, verduras, legumbres…).
  • Cereales integrales frente a los refinados.
  • Más pescado en la dieta frente a la carne, en especial los derivados cárnicos procesados.
  • Evitar el consumo de azúcar refinado (dulces, bollería, azúcar de mesa…). Recomendando como fuente principal de hidratos de carbono los alimentos de bajo índice y carga glucémica. (Verduras, frutas, legumbres y cereales integrales).
  • Desayuno variado evitando productos azucarados en él y priorizando frutas, lácteos, fuentes magras de proteína y cereales integrales.

(midietacojea.com)

Campañas contra el azúcar

Afortunadamente, no todo el mundo se sienta en el sillón de su salón, frente a la chimenea, acariciando a su gatito mientras piensa en cómo conseguir productos más azucarados y peores para nuestra salud para forrarse.  Existen multitud de campañas que tienen el mismo objetivo que este trabajo, poner de relieve que el azúcar no es ni una sustancia sana ni que se deba consumir habitualmente. A continuación, he hecho una recopilación de algunas de ellas.

That sugar film (“Esa película azucarada”)

Podemos considerar que esta película-documental sigue el camino del clásico Super Size Me (pincha en el enlace para más info sobre el documental sobre el que seguro has oído hablar).  That sugar film sigue la misma idea, pero con el azúcar en el punto de mira. Un tal Damon Gameau se somete a una estricta dieta especialmente rica en azúcares durante dos meses y nos cuenta su experiencia. Lo más destacado de su idea es que intenta seguir una dieta rica en azúcar, pero a partir solo de alimentos que la industria cataloga o comercializa como “saludables”, y que por tanto incorporamos en nuestra cesta de la compra de manera habitual. Esos alimentos deberán ser equivalentes a 40 cucharaditas de azúcar al día.

En resumen, trata de mostrar si el problema del azúcar está en el azucarero o en otros alimentos. Como spoiler del final, Damon recibe las peores noticias por parte de sus médicos: hígado graso, aumento del perímetro de su cintura, aumento del peso, de la glucemia… y eso solo en las tres primeras semanas.

Se estrena en Australia y probablemente no llegue al mercado español, pero siempre nos quedará verlo por YouTube.

(juanrevenga.com)

Arriba te dejo el tráiler… no te pongo la película porque sería políticamente incorrecto, pero la encontrarás con unos clics.

Change the tune

El autor de esta maravillosa iniciativa es el conocido como Centro para el aprovechamiento de la ciencia en interés público (CSPI), una organización para defender los intereses de los consumidores.

Con este fin, el CSPI ha escogido una de las sintonías más icónica de los años 70 (la del anuncio de Coca-Cola) y le ha cambiado la letra y la ha acompañado de imágenes un tanto desagradables. Así en vez de hablar de amor, felicidad, buen rollete… se habla de enfermedades.

El director ejecutivo del CSPI, Michael F. Jacobson, ha comentado que “las campañas publicitarias de las empresas de refrescos azucarados son “cada vez más sofisticadas e implican el lavado de cerebro de los consumidores destinando para ello miles de millones de dólares; campañas que están diseñadas para distraer la atención de la diabetes y centrar el mensaje en la felicidad. Por estas razones, nos pareció que ahora era el momento de cambiar la letra a la canción”.

Aquí puedes ver el resultado.

                (juanrevenga.com)

¿Qué pueden hacer las instituciones para poner coto a esta situación?Reino Unido aplicará un impuesto a las bebidas azucaradas

Finalmente, el gobierno británico ha decidido aplicar un impuesto especial a los “refrescos”. La medida causa cierta sorpresa, porque semanas antes conocimos que el Instituto de Estudios Fiscales del Reino Unido se había posicionado en contra de este.

Esto de los impuestos sobre las bebidas azucaradas está empezando a ser una corriente a la que cada vez más países se suman. Por ejemplo, México, Hungría, Finlandia, Francia y el estado y Berkeley en California. Los resultados se consideran prometedores, ya que se ha registrado un retroceso en la venta de estas bebidas.

En esencia, habrá dos categorías de impuesto, la primera para aquellas bebidas cuyo contenido total de azúcar esté por encima de 5 g por cada 100 ml de producto; y la segunda, para las bebidas con más de 8 g de azúcar por cada 100 ml (pero hay excepciones).

Los zumos de fruta 100% y los batidos lácteos no estarán incluidos en esta nueva norma, pero sí la tónica. Según la opinión de juanrevenga.com, no tiene sentido excluir a estos batidos ya que es habitual que tengan más azúcares que incluso la Coca-Cola.

Las previsiones son optimistas y apuntan a recaudar 661 millones de euros, 30 céntimos por litro en la venta de este tipo de bebidas. La recaudación del impuesto se invertirá en la financiación de actividades deportivas en los colegios

Esta medida se postula como una medida razonablemente adecuada, aunque desde juanrevenga.com nos indican que apostarían por medidas compensatorias en positivo, es decir, una bajada de precios de aquellos alimentos con un mejor perfil nutricional.

La cuestión no es si debe llegar a España o no, la cuestión es cuándo llegará.

                (juanrevenga.com)

Concretar visualmente la cantidad de azúcar podría reducir la atracción por las bebidas azucaradas – sinazucar.org

Como decía antes, no es lo mismo que al consumidor se le diga que va a consumir 70 g de azúcar que decirle que esos 70 g suponen 28 terroncitos (o cucharaditas) de azúcar… y menos aún mostrárselos en una foto.

Esta publicación Appetite, Concrete images of the sugar content in sugar-sweetened beverages reduces attraction to and selection of these beverages (Representar mediante imágenes el contenido de azúcar en las bebidas azucaradas reduce su encanto y la posibilidad de elección de las mismas) ha puesto de relieve que el poner imágenes de terrones o sobrecitos en el etiquetado de las bebidas azucaradas podría ser una herramienta dentro de las políticas de salud pública.

Es cierto que las medidas “terrones” y “sobres” no son nada precisas. En general, podemos decir que la cantidad de azúcar en los sobres suele oscilar entre los 5 y 10 gramos. En cuanto a los terrones, lo habitual es que pesen de 5 a 7 gramos, también es habitual que los encontremos partidos en terroncitos de unos 2,5 a 4 gramos.(juanrevenga.com)

sinAzucar.org es un proyecto fotográfico, dirigido por Antonio R. Estrada, que pretende visualizar el azúcar libre que hay en muchos de los alimentos que consumimos habitualmente. La idea es sencilla: se fotografía el producto junto a la cantidad de azúcar que contiene en terrones, usando el mismo lenguaje visual que emplea la industria para vendernos sus productos. Fotografía limpia, iluminación cuidada, retoque atractivo, impacto visual, etc. (sinAzucar.org)

Aquí tenemos algunos ejemplos de estas fotografías:

Y muchas más que encontrarás en su web.

Conclusión

Podemos extraer las siguientes conclusiones:

  • El azúcar está presente en una gran cantidad de alimentos que compramos diariamente, no solo en la bollería y los productos azucarados. Podríamos decir que la mayoría de productos contienen, en mayor o menor cantidad, azúcar.
  • No se debería hablar de alimentos adictivos, aplicamos esto al azúcar, hablamos de una “adicción a comer” no “adicción al azúcar”.
  • La dosis de azúcar que tomemos determinará si este se convierte en veneno o no, no deberíamos hablar de que es un alimento veneno en sí.
  • El azúcar también mata, el consumo de bebidas azucaradas, por ejemplo, causa 184.000 muertes al año, SOLO el consumo de bebidas azucaradas.
  • La industria del azúcar históricamente se ha defendido de estudios que ponían en el punto de mira algunos de sus productos o ha intentado financiar otros estudios con conclusiones drásticamente distintas a los primeros; conclusiones que obviamente benefician a sus productos. El caso del que hablamos, el de Carmen Gómez Candela y Coca-Cola.
  • La industria del azúcar también es responsable de mentiras que circulan entre nosotros sobre este tema, como que el azúcar mejora nuestra capacidad cognitiva o que la Coca-Cola tiene propiedades antioxidantes y contra el cáncer.
  • El Libro Blanco del Azúcar está financiado por Coca-Cola y nos brinda conclusiones muy diferentes a las que nos aportan muchos otros artículos científicos.
  • Ni el azúcar ni la grasa son nutrientes que mejoran nuestra capacidad cognitiva, al contrario, la empeoran.

Abstract – El azúcar: ni veneno ni adicción, negocio

In my work, I’m going to talk about sugar, his repercussions on our health and the industry that controls it. The sugar is an important source of calories in our diet, and everyone eats a lot of sugar every day (in products which we know are sugary and in other products not considered this way). Our country is one of the EU countries with more sugar consumption per person, so I think that work is interesting.

In that work we will discover that doesn’t exist an “addition to the sugar”, instead, we speak of “addition to eating”. Also, we can’t consider the sugar like a poison… the poison is to eat too much sugar. The dose makes the poison.

Sugar also kill people, like tobacco and alcohol. The consumption of sugary drinks, ONLY the consumption of sugary drinks, kills every year to 184.000 people.

Also, in this investigation we have discovered something really disturbing about the sugar industry. This industry has always defended himself from studies that pointed that their products were unhealthy or with too much sugar. Also, sugar industry has funded other studies which arrived to conclusions that beneficed them (for example Coca-Cola and Mrs. Carmen Gómez Candela).

Also, exists a series of lies about sugar that we will deny in that project (such as “the sugar improves our cognitive ability” or “Coca-Cola is antioxidant”). Of course, that work is contrasted with scientific data of different sources. I hope you read it carefully and you learn new things.

TEST!

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